Os Farallóns
Los tres islotes se ven desde la punta de la península y desde el faro, a poco más de un kilómetro de la costa.
Una península marinera con faro, playas y una sirena
El puerto de Cervo: península abierta al Cantábrico, con faro, playas, los Farallóns y la leyenda de la Maruxaina.
San Cibrao es el puerto de Cervo y una de las localidades marineras más completas de A Mariña: una península abierta al Cantábrico que nació cuando una isla, el Porto de Arriba, se unió a tierra, el Porto de Abaixo o Figueiras, por la acumulación de arena.
Combina playas tranquilas, un faro en la punta, un pequeño museo del mar y una leyenda propia, la de la Maruxaina. Se recorre a pie en un par de horas.
La península se caracteriza por sus playas tranquilas y cómodas, el Torno, Cubelas y la Caosa, y por su puerto pesquero, protegido por un rompeolas sobre un conjunto de rocas llamado Anchuela. En la punta, la Atalaia, está el faro, construido en el siglo XIX cuando el puerto se vinculó a las fábricas de Sargadelos. Frente a la costa están los Farallóns, un grupo de tres islas: Baja, Sombriza y Pe.
El clima es oceánico, con temperaturas suaves y viento del nordeste. El mar es rico en peces y en marisco: centollas, nécoras, bogavantes, percebes y pulpos.
Los tres islotes se ven desde la punta de la península y desde el faro, a poco más de un kilómetro de la costa.
El faro de San Cibrao se alza en la punta de la península y es el mirador natural hacia los Farallóns y la costa.
En los siglos XIV y XV la aldea acogía astilleros de carabelas y una fábrica de salazón de la que se conservan restos, conocidos como el Castelo Mariño. San Cibrao fue además uno de los primeros puertos balleneros del Cantábrico.
En 1850 una real orden estableció la Aduana de San Cibrao, que funcionó hasta el segundo tercio del siglo XX. A finales del siglo XX, la instalación de la fábrica de aluminio de Alcoa llevó a construir el puerto comercial, dependiente de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao.
Los restos de la antigua fábrica de salazón recuerdan la vida industrial de la costa antes del puerto actual.
En el antiguo grupo escolar está el Museo do Mar de San Cibrao, que depende de la Red Museística Provincial de Lugo.
Los Farallóns dieron pie a la leyenda de la Maruxaina, un ser mitad pez y mitad mujer que toca un cuerno. Con buenas intenciones, avisa de que se acerca un temporal; con malas, hace enloquecer a la gente para que los barcos encallen en los Farallóns. En agosto se celebra la fiesta de la Maruxaina, declarada de interés turístico.
Horarios, accesos y fechas de fiestas cambian: confírmalos en el Concello de Cervo.
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